Milagros

No, los milagros no existen. Pero sí existe Milagros. Una historia de muchos años atrás. ¿Y por qué la traigo de mis recuerdos? La vida es una tela de araña, todo se conecta en algún punto.

Mi primer asalto, mi primer lento. Toda la casa a oscuras, solo 4 focos de colores, como si estuvieran pintados con acuarelas, que prendían y apagaban, ni siquiera siguiendo el ritmo de la música. Nos turnabamos para jugar con el tablero. De fondo Marcela Morelo y “Esperar por ti”. No importaban las pisadas o si el resto alrededor se reía cuando bailabas.

Como suele ocurrir, bailamos y nos terminamos enamorando, aunque ni nos conociamos. Poco duro, era un amor de adolescentes. Pero hay una frase que me quedo grabada para siempre de una de nuestras salidas en una noche de verano: “Vas a ser un gran papá”.

Siento decirte que te defraude, que me defraude a mi mismo, que no fui el mejor padre. Tampoco debo haber sido el peor, pero no lo sé. Juro que hice lo que pude y que seguiré dando todo.

A lo mejor, pueda demostrar que no todo es lo que se dice o se ha dicho, que atrás hay alguien más. Se, y afirmo, que la historia es otra y si se conoce, quizás me vuelva un mejor papá. Ahora solo pienso en que la quiero recuperar y eso me va a costar tiempo, esfuerzo y vida para poder ganar.

3.355.443,2

Un simple número. Quizás una constante o tal vez un valor dinámico con tendencia a crecer sobre el eje de las ordenadas. No sé si será exacto, pero seguro es aproximado.

No esta compuesto por solo un elemento. Se divide en fragmentos, consecutivos o no, identificados cada uno por una clave única, que unidos forman un todo. Cada elemento no es de solo un tipo, los hay de los más variados formatos.

Es tangible, visible, real. Intentar imprimirlo sería una locura, pero transportarlo es muy fácil. En algún instante, en papel quedará plasmado, después de todo un número no ocupa más de una simple línea.

Los curiosos se indagarán si es Pi, Planck, una clave o un número de celular, si es que ellos lo tienen y no lo saben, o si ese número está en otro lugar. Afirmaría que es una medida que resguarda una cantidad, pero jamás su resultado final. Para llegar a ello, hay que saber comprimirlo.

3.355.443,2 = 1,6